Carta abierta al Presidente del Gobierno

  • Sumo

Estimado Señor Rajoy:

Se suele añadir al sustantivo “sequía”, el adjetivo “pertinaz”. Así, ya apenas se entiende la palabra sequía por sí sola, mientras pertinaz apenas se usa en otro contexto que no sea el de acompañar a la palabra sequía. Es una de las cosas que tiene el lenguaje: cambia y evoluciona en lugar de estancarse o retroceder. Pero, por ir al grano, la sequía en este caso, además de ser pertinaz, es insoportable.

Convendrá conmigo (o no) en que gran parte del Estado de bienestar ha saltado por los aires, sin embargo, todavía ingenuos como yo creemos que vivimos en un Estado de derecho. Si esto no fuera así, reinaría el caos, y eso no beneficia a nadie.

Usted me podrá negar que el Estado de bienestar prácticamente haya desaparecido, sin embargo, no podemos afirmar con certeza que habitamos en un país que se rige por sus Leyes, compromisos internacionales y Constitución, cuando el propio Estado o autoridad que las dicta, incumple por sistema gran parte de los convenios y reglas que él mismo se ha comprometido a llevar a cabo.

En el caso de los Derechos Humanos de las Personas con Diversidad Funcional, ya es hora de que se quiten la máscara tanto usted como el resto de la casta política que nos ha tocado padecer. En cuanto a diseño universal, que comprende vivienda, transportes públicos, locales comerciales, y en general bienes y productos, existe un enciclopedismo legislativo que sólo sirve para enterrarnos en una cantidad indescriptible de normas que, en ninguna ocasión llegan a hacerse realidad.

Respecto a la asistencia personal, la inoperancia de su Gobierno y del anterior y del anterior y así, por no mencionar a las comunidades autónomas, no tiene nombre. Basta señalar que se discrimina a la persona que elige libremente vivir y participar en su comunidad, frente a la que decide (o deciden por ellas) ingresar en un centro residencial. Con la incómoda careta despojado, sepa que económicamente supone ahorro y austeridad, y genera el triple de empleo que las costosas residencias.

Por último es menester mencionar el fracaso del sistema educativo que tenemos desde hace más de un siglo (ver Ley Moyano) que, salvo ligeras modificaciones, hemos heredado generaciones de españoles. Seamos realistas, es menos costoso mantener un sistema que dos. Usted habla de herencias recibidas; le escribo como heredero.

Todo lo anterior me lleva a recordarle que cuando ocurrieron los tristes atentados del 11-s los estadounidenses no reconstruyeron las torres gemelas. Ya fuera por respeto al lugar o por motivos económicos cambiaron el ladrillo por algo bien distinto. Debemos aplicarnos el cuento para salir adelante con fuerza.

Con motivo de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, (diversidad funcional), tiene mayor motivo para volver a ponerse el disfraz de defensor de los derechos fundamentales. Nadie se lo reprochará.

Atentamente,
César Giménez Sánchez